
Soy la mayor de tres hermanas. Cuando Elisa nació, sólo recuerdo que tenía muchos celos de ella, porque después de estar sola cuatro años y ser el centro de atracción, tenía que compartirlo con ella. Al año vino Normita, y entonces siempre fueron llamadas "las niñas" por ser más contemporáneas con edades similares. Eran ella dos y yo. Ahora las diferencias de edad se han ido borrando y parecemos todas en el mismo rango (aunque yo esté más vieja).
Por Elisa siempre nos preocupamos porque hablaba poco, era muy flaquita, y por eso se ganó el apodo cariñoso de "huesitos". Norma, en cambio, era gordita y su aspiración profesional de niña era ser empleada del servicio doméstico, proyección de la que todos nos reíamos porque evidenciaba su inocencia. Ahora, la que poco hablaba, es una abogada muy locuaz, y la gordita es una excelente diseñadora gráfica.
Obviamente los años van pasando, y sólo quedan en las fotos los rastros de la niñez. Cuando me veo con ellas en esos años siento mucha nostalgia y una ternura impresionante, y alegría por saber que el mejor regalo que me dieron nuestros padres, es contar con su compañía para siempre.
linita gracias por escribir sobre mí, es muy lindo lo que dices, tambien para mi es una frotuna tenerte como hermana.
ResponderBorrarte quiero un montón