Entre las cosas que más me llaman la atención en Alemania, es cómo los padres transportan a sus hijos. Uno se imaginaría que por ser una de las tres primeras potencias mundiales, artífices de una considerable parte de inventos útiles para la humanidad, disponen de los más ultra modernos artefactos para llevar a sus niños. Pues no es así. Quizá lo más asombroso es ver cómo han sabido añadir a sus aparatos de siempre -como la bicicleta- o incluso a su propio cuerpo, prácticas estructuras y formas para llevar a sus primogénitos a todas partes, sin alterar su vida cotidiana ni estorbar en las calles con el típico cochecito para bebés.
Esta imagen comúmente encontrada en el bosque, facilita la ejercitación de los padres. Un coche especial para soportar velocidades, mientras la mamá corre, le da un paseo a su hijo, e incluso es habitual ver al perro atado a uno de los manubrios, así pasean juntos padres, perro y bebé.(Foto: http://www.chariot.de)
Kindersitz Fahrrad: silla de niño para ir en bicicleta. El medio de transporte más habitual para llevarlos al colegio y de paseo.
También este modelo donde el bebé puede ir durmiendo, protegido del viento y el sol. Existen para uno o dos niños. En alemán, Anhänger: remolque.
No se trata del tradicional coche que se ve a la izquiera, se trata de una especie de morral donde va el bebé (derecha), no sé cómo se llama en alemán (quizás Rucksack kinder transportiert?)Con esta tela (estilo fular) el bebé se puede transportar en diferentes posiciones según la edad, y aunque parezca simple y cualquiera puede tener un trozo de tela para hacérselo, en el mercado cuesta entre 50€ y 70€.

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