jueves, enero 15, 2009

Que bonita es esta vida, si la vivo con mi gente...



Qué por qué hice esta presentación? resulta que nos invitaron a una actividad de 4 días con una ONG alemana. El director quería que yo presentara algunas fotos de mi familia y de Colombia, y se me ocurrió ponerle esta canción -que a mi manera de pensar- representa el sentimiento de lo que nos gusta de nuestro país y de lo que extrañamos de él, y decidí traducirla para lograr transmitir esa sensación a todos. Me dijeron que la presentaría el primer día; el segundo día que ese día en la noche; el tercer día igual... y yo esperando con mi ansiedad. Pues finalmente llegó la noche del tercer día y a Lina no le habían dicho nada.

Éramos más o menos cien personas, y fue imposible relacionarme con alguna. Sé que conlleva un poco de miedo hablarle a un extranjero que no conoce bien el idioma, pues implica hablarle despacio (para que entienda), utilizar vocabulario básico y sobre todo tener una actitud abierta y paciente. Pues de estas personas, sólo crucé palabras con tres, y eso porque hablaban español. Sabía que la misión de interrelacionarme no sólo dependía de los otros. Aseguro que busqué situaciones y personas a quienes dirigirme, pero escasamente me saludaron, y cuando la conversación superó algo más de un "Hallo" (Hola), se interrumpió en el momento en que yo desconocía una palabra. Debo aclarar que la mayoría de asistentes eran chicos entre 15 y 18 años, característica que dificulta la socialización, porque ya sabemos del inherente obstáculo que cargamos a esa edad.

Cansada de pasar tres días así, incluso comiendo sola en una mesa, sin que nadie se acercara a compartirla, decidí encerrarme en mi habitación y no esperar ni buscar nada de nadie. Este fin de semana conocí esa otra faceta alemana tan popular: la frialdad. Pensaba: si en Colombia ven solo a un extranjero en una mesa, siempre tenemos esa actitud de acercarnos, preguntarle si esta bien, invitarlo a conocer a otras personas... integrarlo; hablarle de cosas simples como los ingredientes con lo que está preparada la comida, hablar acerca del clima... en fin, cualquier cosa que permita "romper el hielo". Pero obviamente ese no fue el comportamiento en este caso.

Decidí no enseñar las fotos. Si nadie se interesó en conocerme o dejarme integrar, ¿por qué debía yo mostrar quién era?

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